Cigalas Frescas

cigalas-frescas-02

La cigala es un crustáceo marino decápodo, con cuerpo alargado y que puede medir entre 15 y 25 centímetros. La cabeza es larga, con espinas laterales y pinzas muy desarrolladas. La carne que contiene debajo del caparazón, y sobre todo en la cola, goza de gran aprecio. El macho tiene unas diminutas patas (apéndices) situadas entre la base de las tenazas anchas, mientras que la hembra posee pinzas más pequeñas y muy finas.

Durante todo el año podemos encontrar dos tipos de cigalas: la cigala de Ría, capturada en Galicia, más presente en los meses de mayo a julio, y la del Gran Sol.

En Galicia Marisco capturamos cigalas gallegas de forma artesanal, al subirlas al barco no vienen dañadas por las redes, y pueden ser metidas en un vivero hasta su posterior venta, llegando a tu domicilio también viva. La carne de la cola sale siempre bien al estar vivo a la hora de enviarlo aunque muera por el camino. Al cocerlo, la cabeza tiene sabor a mar, la cola pela bien, la carne de la cola está firme, turgente y muy sabrosa.

En nuestra tienda online, puedes comprar cigalas gallegas, viva o cocida el precio de las cigalas no varía, y puedes elegir entre tres tamaños (pequeño, mediano o grande).

La forma más habitual de consumirla es cocida. Se ponen las cigalas en agua salada o con sal, unas hojas de laurel, con el agua hirviendo. Cuando vuelven a hervir, se dejan entre 2  a 3 minutos según su tamaño.

Para cocer la cigala, siempre la preparamos cuando está viva de manera que en este estado, no contiene ningún tipo de producto, sulfito, conservante ni colorante ni antes ni después de cocerla.

De todos los crustáceos, la cigala es la que aporta menos calorías. Su principal nutriente son las proteínas. La cantidad de grasas que contiene es la más baja de los crustáceos después de los percebes. En cuanto a minerales y vitaminas destaca su contenido en potasio, fósforo, magnesio, yodo y vitamina B12.