Besugo ¡Te quiero!

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¿Hace cuánto tiempo que no disfrutas de un besugo al horno? Si tu respuesta es bufff, ya va siendo hora de permitirte el honor de cocinar y catar un auténtico besugo de la ría.

A continuación vamos enumerar los motivos que te ayudarán para convencer a alguien a que te invite  a una impresionante ración de besugo al horno:

  1. Besugo de las rías gallegas

Uno de los pescados más apreciados convirtiéndose el pescado más típico de los menús navideños. Se comercializa principalmente como pescado fresco; muy rara vez lo encontramos congelado y no es habitual encontrarlo transformado. En nuestra pescadería online puedes comprar besugo de la ría, puedes seleccionar el tamaño que más te guste.

2. Lo puedes guardar en tu congelador para cuando te apetezca

Al tratarse de un producto que no sufre manipulaciones, se puede congelar con la garantía de que al consumirlo no pierde sabor ni calidad.

 

3. Ahora en verano el besugo está muy bien de precio

Aunque se puede consumir durante todo el año, en el centro de la Península aumenta su consumo durante la Navidad, lo que hace que aumente su precio.

4. Su carne posee un exquisito sabor a mar

Su alimentación es fundamentalmente carnívora, basada en crustáceos, moluscos, peces…

 

5. El besugo es muy nutritivo

Dentro de los pescados azules, el besugo es uno de los que menor contenido graso posee, lo que hace que su aporte calórico sea moderado. Al igual que otros pescados el besugo es buena fuente de proteínas de alto valor biológico, además de contener gran cantidad de vitaminas y minerales.

El único inconveniente que presenta es su capacidad de elevar el ácido úrico, lo que lo hace poco apropiado para personas que padecen hiperuricemia o gota.

6. Muy fácil de cocinar
Besugo a la sal: el besugo entero y sin descamar se cubre totalmente con sal gruesa un poco húmeda y se hornea.

Besugo a la espalda: en una bandeja se coloca el besugo abierto por la mitad y de “espaldas”, con la piel hacia abajo. Se le da un golpe de horno y se rocía con aceite en el que se han dorado ajos, guindilla perejil picado y un poco de vinagre.