Langosta roja o Real gallega

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La langosta roja o Real gallega, es uno de los tesoros marinos más valiosos de la gastronomía. Y el precio de este crustáceo se debe a que vive en uno de los paraísos más maravillosos del mundo, costas gallegas, también por su exquisito sabor que inunda nuestros sentidos en cada bocado.

Probar la langosta Real gallega es de ese tipo de “cosas que hay que hacer antes de cumplir X años”. Cuánto más temprano taches de la lista disfrutar de un plato de langosta roja, más tiempo tendrás para repetir; porque la langosta es un marisco que además de ser exquisito; deja huella en nuestro paladar y corazón.

Y por ello a continuación le dedicamos unos versos informativos, que resumen la historia de la langosta roja o Real gallega.

“Langosta gallega, tan bella por dentro y por fuera”

Su cuerpo es de color anaranjado o verde rojizo con manchas amarillas en el abdomen, patas y antenas. Su color se transforma en rojo intenso al ser cocido, como ocurre con la mayoría de los crustáceos.

Su cabeza o cefalotórax es espinosa y su rostro es pequeño. Destacan sus dos ojos protuberantes, protegidos por varias proyecciones espinosas. Presenta una cola fuertemente musculada en forma de abanico; gracias a ella puede desplazarse por los fondos marinos.

“Un tesoro marino, digno de un sabor divino”

La parte más preciada de la langosta es la cola. Gracias a su alimentación, podemos disfrutar de un sabor divino; pues se alimenta de crustáceos, moluscos, algas, restos orgánicos y gusanos. Habita en fondos rocosos. Tarda entre cuatro y cinco años en alcanzar la madurez y alcanzar un tamaño de 20 cm.

“Del mar, a tu cocina y directo a tu paladar”

La langosta roja o Real gallega, se captura de forma casi artesanal con nasas especiales. Se pescan con nasas, redes langosteras y con cebos de peces en las rocas.

En nuestra pescadería online, puedes comprar langosta roja o Real gallega viva o cocida; en ambas opciones el precio de la langosta no varía.

Si eres un chef con ganas de disfrutar cocinando un tesoro marino, puedes preparar la langosta cocida o a la plancha como el resto de los crustáceos y comerla sola o acompañarla de salsas suaves o en salpicón.

La carne de la langosta es muy fina, consistente y delicada. Destaca su aporte de vitamina E, ácido pantoténico (que ayuda a convertir los alimentos en energía) y minerales como el calcio, zinc, yodo o potasio. De este modo, la langosta roja o Real gallega puede llegar a prevenir enfermedades como la osteoporosis, fortalecer el sistema inmunitario o cuidar la salud del corazón. Además, es perfecta para una dieta baja en carbohidratos y para fortalecer el cabello, la piel y las uñas.